Reprobación 2025: el país se estabiliza en 2,3 %, pero la trayectoria se corta en 1º medio y en un décimo de los establecimientos
En 2025 reprobaron 75.585 estudiantes (2,3 %), casi la misma tasa de 2024. El promedio esconde lo que importa: 1º medio reprueba 4,8 %, 3,7 veces la tasa de 8º básico, y la mitad de los reprobados de la educación regular está en 9,4 % de los establecimientos. La educación de adultos aporta 25,5 % de los reprobados.
Por qué importa: la reprobación casi dejó de bajar y el promedio ya no informa
Durante veinte años la reprobación fue una buena noticia sostenida: entre 2004 y 2025 la tasa nacional cayó 3,3 pp, de 5,6 % a 2,3 %. Esa caída se frenó. 2025 queda prácticamente igual que 2024 (2,4 %; 77.238 reprobados), con 1.653 reprobados menos, y en la trayectoria regular la tasa ni siquiera bajó: pasó de 1,72 % a 1,74 %.
El valle de 2020 (1,9 %; 58.587 estudiantes) fue la evaluación flexible de la pandemia, y en 2021 la tasa rebotó a 2,9 % (89.528). Desde entonces baja por décimas cada año. Cuando un indicador se mueve así, el promedio nacional deja de servir para gestionar: importa dónde sigue concentrada la reprobación y qué decisiones la mueven.
Hallazgo rector: la trayectoria escolar se corta al entrar a la enseñanza media
En la trayectoria regular de niños y jóvenes la reprobación 2025 es 1,7 %: 51.646 reprobados sobre 2.963.677 evaluados. Pero 8º básico reprueba 1,3 % y 1º medio, 4,8 %: el cambio de ciclo multiplica la tasa por 3,7. 1º medio es el grado con más estudiantes que no avanzan (13.017) y concentra 17,2 % de todos los reprobados del país. Al cierre de la media, 4º medio reprueba 0,7 %.
La media regular reprueba 2,9 % y la básica 1,2 % (28.855 y 22.791 estudiantes). Dentro de la media, 2º y 3º medio quedan en 2,9 % y 2,8 %; en la básica ningún grado supera 1,7 %. Ninguna cifra alarma sola; alarma que la trayectoria se quiebre en el cambio de ciclo y no con la exigencia acumulada.
La interrupción real es mayor: en 1º medio, 6,8 % no termina el año promovido
Sumando los retiros, la interrupción nacional 2025 llega a 4,5 %: 75.585 reprobados y 74.287 retirados. Los 197.745 trasladados no cuentan como corte: se registran donde terminan el año. En 1º medio la interrupción es 6,8 % (13.017 reprobados y 5.514 retirados): ahí reprobación y retiro se refuerzan. Para un director, la métrica útil es cuántos de los que entraron a 1º medio en marzo no llegan a 2º medio al año siguiente.
Por dependencia, la brecha es de 5,3 pp y solo la Administración Delegada empeoró
Entre 2024 y 2025 ninguna dependencia se movió más allá de décimas y solo una empeoró: la Corporación de Administración Delegada, de 5,1 % a 5,5 % (+0,4 pp), la única sobre 5 %. Los Servicios Locales bajaron de 3,1 % a 2,9 %, municipales y particulares subvencionados se mantuvieron (2,6 % y 2,4 %) y los particulares pagados siguen en 0,2 %.
En volumen, el problema está donde está la matrícula: los particulares subvencionados aportan 41.308 reprobados (54,7 % del total) y los municipales 19.730 (26,1 %); los Servicios Locales, 11.022 (14,6 %), y la Administración Delegada, con la tasa más alta, 2.389 (3,2 %). Una política que solo mire la tasa dejará fuera a ocho de cada diez reprobados.
La celda crítica del sistema: 1º medio en Administración Delegada reprueba 9,8 %
Cruzar grado con dependencia muestra dónde se juntan los dos efectos: 1º medio en Corporación de Administración Delegada reprueba 9,8 % (1.123 estudiantes), el doble de la tasa de 1º medio del país (4,8 %). En municipales llega a 6,5 %, en Servicios Locales a 6,3 % y en particulares subvencionados a 4,2 %. La fila de 1º medio es la más alta en todas las dependencias y desde 2º medio la tasa cae en todas: el corte es del ingreso al ciclo.
La mitad de los reprobados de la educación regular está en 9,4 % de los establecimientos
Entre los 6.473 establecimientos con al menos 50 evaluados, la mediana de reprobación es 0,9 %: la mitad reprueba a menos de uno de cada cien. Al menos un cuarto no reprobó a nadie y el 10 % más crítico supera 4,3 %; 63 establecimientos reprueban a más del 10 % de sus evaluados. La mitad de los reprobados de la trayectoria regular está en 9,4 % de los establecimientos y el decil superior reúne 51,7 %.
Para un Servicio Local o un sostenedor con varias escuelas, la meta de la red se mueve casi entera con dos o tres establecimientos: identificarlos por nombre y grado rinde más que una campaña transversal.
Vulnerabilidad: con IVE sobre 85 % la reprobación es 2,2 veces la de bajo 70 %
Los establecimientos con IVE-SINAE 2025 sobre 85 % reprueban 2,5 %; entre 70 % y 85 %, 1,7 %; bajo 70 %, 1,1 %; los sin IVE informado, en su mayoría particulares pagados, 0,2 %. El tramo alto concentra 38,1 % de los reprobados del país (28.821 estudiantes): casi cuatro de cada diez. Ahí el paso a 1º medio se combina con las condiciones de origen; por eso el IVE sirve para ordenar la prioridad de intervención dentro de cada dependencia.
Territorio: Aysén reprueba 4,4 %, casi el doble del país; Arica y Parinacota cierra con 1,7 %
Por región la brecha es de 2,8 pp: Aysén 4,4 % (878 estudiantes) y Arica y Parinacota 1,7 %. Los Lagos (3,0 %), La Araucanía (2,7 %) y Maule (2,7 %) completan la parte alta; la Región Metropolitana está en el promedio (2,3 %) y, por su tamaño, aporta más de un tercio de los reprobados.
Entre 2024 y 2025, 9 regiones bajaron su tasa, 2 la subieron y 5 se mantuvieron. Tarapacá registró la mayor baja, de 2,7 % a 2,2 %; Los Ríos la mayor alza, de 2,1 % a 2,4 %. El mapa cambia por décimas: ordena prioridades, no explica el fenómeno.
Educación de adultos: 3,0 % de los evaluados y 25,5 % de los reprobados
La educación de personas jóvenes y adultas (EPJA) reúne 3,0 % de los evaluados pero 25,5 % de los reprobados de 2025: 19.271 personas. Su tasa de reprobación es 19,7 % y su interrupción, 37,3 %: uno de cada cinco reprueba y más de uno de cada tres no termina el nivel. En el Primer nivel de media llega a 25,4 % de reprobación y 43,6 % de interrupción. De ahí viene la leve baja nacional: su tasa pasó de 21,07 % a 19,73 %.
Es otra población, con trabajo, familia y trayectorias interrumpidas antes, y otro régimen de evaluación. Mezclada con la trayectoria regular, un nivel de adultos aparece como el grado que más reprueba del país y tapa el hallazgo de gestión escolar: 1º medio regular. Separada, pide su propia métrica: permanencia, no repitencia.
Qué cambia en la gestión: tres decisiones por tipo de sostenedor
La evidencia no pide más recursos transversales: pide foco, con metas que la misma Base Maestra permite verificar al cierre de 2026.
- Servicios Locales y municipios: identificar por nombre los establecimientos de la red en el decil crítico (tasa sobre 4,3 %) y fijar con cada uno una meta de interrupción en 1º medio, no de reprobación agregada.
- Sostenedores particulares subvencionados: con 54,7 % de los reprobados del país, el volumen está aquí. Alerta temprana en el primer semestre de 1º medio (asistencia, notas, situación en 8º básico) y nivelación antes de la primera evaluación sumativa.
- Corporaciones de Administración Delegada y liceos técnico-profesionales: con 1º medio en 9,8 %, separar el diagnóstico de ingreso de la exigencia de especialidad y medir la interrupción del ciclo completo, no solo la titulación.
- Para todos, con educación de adultos: reportar EPJA con su propio tablero (permanencia y terminación de nivel), fuera de la meta de reprobación escolar. Una tasa de 19,7 % pide acompañamiento laboral y horario, no repitencia.
Fuente: Base Maestra DATAeduca · MINEDUC / Agencia de Calidad / DEMRE.